Educación Sexual Integral en la primera infancia

Pautas para padres y madres

Compartiré una serie de pautas que sean interesantes y útiles para padres y madres. Sería recomendable leer previamente el artículo de “Sexualidad de los 0 a los 6 años” para poder contextualizarlo más fácilmente.

De inicio es importante recordar que la familia es el principal referente psicoafectivo y psicosexual cuando somos pequeñas o pequeños. Un “referente” es un modelo de conducta. En la niñez interiorizamos los comportamientos de los adultos a nuestro alrededor y especialmente el de nuestras madres y padres.

Hoy en día siguen existiendo un sinfín de tabúes particularmente relacionados con la sexualidad, los genitales y la reproducción, particularmente. Un ejemplo de ello lo encontramos en el llamado “Veto Parental”, que implica que los padres y madres pueden marcar un límite en la enseñanza que se les imparte a sus hijos e hijas.

Esto ocurre, en gran medida, por el desconocimiento y los prejuicios de la familia hacia este tema. Por lo tanto, es esencial que los programas de educación afectivo-sexual curriculares incluyan, paralelamente, una vertiente dirigida concretamente a padres y madres. En lo que respecta al entorno familiar, ¿Qué pautas recomendamos podemos ofrecerles?

Por un lado, es importante que en casa se respeten las manifestaciones sexuales o “juegos eróticos” de sus hijos e hijas. En sexología utilizamos este término para designar cualquier práctica relacionada con el autoerotismo: inspeccionar lo que tienen debajo de la barriga, así como a los juegos que se pueden producir con sus coetáneos ‒juegos de rol, como el de médicos o mamás y papás. La idea es que los padres y madres aprendan a naturalizar la sexualidad. Uno de los temas en los que insistimos bastante es el de llamar a los genitales por su nombre; pene y vulva, así como el de responder transparente y claramente, adaptando nuestro lenguaje al responder a las dudas que nos presenten. Por ejemplo: ¿De dónde vienen los bebés?

Por otro lado, las personas adultas tienen la tarea de enseñar a sus hijos e hijas a asumir la responsabilidad por su propia sexualidad. Para ello, es importante transmitirles una visión positiva de ésta, ante todo mostrar naturalidad y hacerles conscientes de que existen algunos peligros, como como la pornografía, el “grooming”* o el abuso sexual infantil. Dentro de las competencias parentales se encuentra el enseñar a los y las menores a protegerse y para ello aprendan a poner límites: Saber decir “NO”. La clave está en que los niños y niñas desarrollen un pensamiento crítico y que aprendan a discernir la información fehaciente de la que no lo es.

Un último aspecto que cabe destacar es la comunicación entre padres/madres e hijos/hijas. Resulta de vital importancia que los adultos participen activamente en la educación sexual de sus hijos e hijas y forjen un vínculo de confianza con ellos en este ámbito. Por dar alguna idea, mientras estáis viendo la televisión en el salón podemos preguntarle: “¿Cómo estás?, ¿Cómo te sientes? O, ¿te lo has pasado bien?”. Si percibimos que nuestro hija o hijo no quiere hablar, debemos respetarlos. Cada cual tiene sus procesos, especialmente conforme se aproximan a la adolescencia. Hay que expresarles que estaremos a su lado cuando lo necesite.

¿Crees que es necesario incluir a los padres en los programas de educación-afectivo sexual de sus hijos e hijas? ¿Consideras importante impartir Educación Sexual Integral desde la primera infancia? ¿Crees que la Educación Sexual Integral debe de incluirse en el currículo educativo? ¿Cuál es tu opinión sobre este tema?

*grooming es un término anglo-sajón que se refiere al proceso en el que el abusador se va ganando la confianza de quien será su víctima, el proceso de preparación que ayudarán a que la víctima eventualmente se sienta corresponsable. Es un tema en sí mismo.

PD: El pasado mes de junio, dos colaboradoras de conSEXtido, Emma Pereira y Vanesa Romero, realizaron una ponencia titulada, “Educación sexual en la primera infancia”. Fue un evento organizado por el Parlamento Andino Universitario de la Universidad Mayor de San Marcos y estaba dirigido a estudiantes universitarios cursando la carrera de magisterio. Dicho evento ha sido la inspiración para este post.

Autora: Vanesa Romero Ballester (Psicóloga y Sexóloga).

Fuentes:

  1. Título: Soluciones en Sexualidad infantil y adolescente. Estrategias breves para mamás, papás, maestras, profesores, orientadores, psicólogas, psicoterapeutas. Autores: Fernando Álvarez Vázquez y María Elena Balsa Sabbagh. Editorial: PAX

Estilos en las relaciones de pareja

Mucho tiempo ha pasado desde que se daba por sentado un único estilo en las relaciones de parejas. Hasta hace un tiempo, se subrayaba el estilo romántico, en el que, “todos y todas deseaban estar enamorados alguna vez”. Por ejemplo, ¿recuerdas lo que sentiste? Probablemente algo parecido a “mariposas en el estómago, nervios por la primera cita”…

¡Y qué decir del momento del primer beso y de la primera vez! Como sociedad, todavía tenemos grabado a fuego el mensaje “se casaron, tuvieron muchos hijos, vivieron felices y comieron perdices PARA SIEMPRE” como decían las historias de Walt Disney, todas cortadas por el mismo patrón. Demasiada intensidad podríamos afirmar.

Esto suele ser un problema, porque en muchas ocasiones se da por hecho que ambas partes desean el mismo estilo de relación, cuando no siempre es así. De hecho, cuando debido a la falta de comunicación, no se consensua el estilo de relación que se establecerá, suele producirse entonces sufrimiento, dolor y confusión, a la larga. Como consejo: ¡Aclarad las expectativas y el estilo de relación que deseáis! La comunicación con vuestra pareja es fundamental.

¿Sabes que existen muchos tipos de relaciones? Vamos a conocer un poco más sobre algunas de ellas.

Monógamas: Ésta es la que socialmente está más aceptada. La relación está formada por dos personas (heterosexual u homosexual) donde hay exclusividad afectiva y sexual. Es decir, sólo tienen sexo con su pareja.

Abiertas: En esta relación la pareja puede tener relaciones sexuales con otras personas, pero no establecer un vínculo emocional con ellas. Es decir, el contacto con estas terceras personas se limita a lo sexual. Un ejemplo serían las aventuras sexuales de “aquí te pillo, aquí te mato”.

Híbridas: La diferencia entre una relación abierta e híbrida es que en la relación híbrida es uno de los dos miembros de la pareja quien decide abrir la relación. No obstante, la otra persona prefiere mantener un vínculo exclusivo. Recordad, es muy importante que habléis con vuestra pareja y que haya un consenso entre ambos.

Poliamorosas: Un tipo de relación no monógama en la que uno o ambos miembros de la pareja tienen una o más relaciones afectivas y sexuales con otras personas (además de la que tienen con su pareja). Esto sería como tener varias “relaciones estables”.

Swingers: Una relación no monógama donde sí hay exclusividad afectiva, pero quieren experimentar su sexualidad y tener sexo otras personas. Su estilo de vida se desarrolla en clubes de intercambio, fiestas, etcétera. Por ejemplo, realizan actividades, tales como intercambio de parejas, orgías o tríos.

En resumen, sea el tipo de relación que elijáis para vosotros y vosotras, el consenso con vuestra pareja es súper importante. Por ello, es vital que desde el inicio habléis del tipo de relación que buscáis para así evitar futuros conflictos, o incluso infidelidades. Recuerda que eres libre y que tienes derecho a elegir el tipo de relación que te haga sentir feliz.

Entonces, por un lado, si estás en un caso personal en el que ahora tu pareja y tú deseáis un tipo de relación distinta, pero queréis seguir estando juntos, primero que nada, ¡relax! Escuchaos mutuamente antes de tomar una decisión en caliente.

Por otro, si sentís que os está costando mucho poder comunicaros y esta situación os está causando bastante dolor y discusiones, os podéis plantear pedir ayuda profesional, especializada en sexología y terapia de parejas. Esta persona os guiará y ayudará para que podáis gestionar conflictos como éste. ¡Os sentiréis mucho mejor!

Si aun así os dais cuenta de que no sois compatibles, no pasa nada. Tal vez será doloroso al principio, pero podréis salir adelante. ¡Hay muchos peces en el mar!

¿Tienes claro el estilo de relación que te apetece? ¿Sientes que es indispensable tener pareja para disfrutar de una vida feliz? ¿Estarías dispuesto/a tener una relación abierta si tu pareja te lo propusiera? ¿La exclusividad es un requisito básico? ¿Estás o has estado en una relación poliamorosa? Si es así: ¿Cómo lo viviste?

Autora: Vanesa Romero Ballester (Psicóloga y Sexóloga)